Cuando su abuelo muere de una muerte violenta dentro de su propia mansión, Alex es llamada por la policía para identificar el cadáver. Tras la incapacidad de la policía de hallar con el culpable, Alex se pone a investigar la mansión de su abuelo en busca de pistas. Esto la llevará a descubrir que su linaje ha estado luchando contra un complot de dos mil años para traer a este mundo a un dios antiguo, un ser de horror cósmico, liderado por Pius Augustus, un centurión romano que encontró un artefacto perteneciente a la entidad y que desde entonces ha estado a su servicio como un no muerto. Alex encontrará en el estudio secreto de su abuelo el Libro de las Tinieblas, un grimorio mágico forrado de piel y huesos humanos con las historias de quienes se enfrentaron a Pius Augustus estos dos mil años. Alex tendrá que leer este libro para aprender la historia de esta lucha de dos milenios con el objetivo de encontrar la forma de evitar que Pius Augustus traiga a este mundo una era de tinieblas eternas.

En el juego controlarás a Alex mientras explora la mansión y, en ella, irás encontrando páginas del Libro de las Tinieblas que te permitirán acceder al próximo capítulo de la historia, donde controlarás a otro personaje en una época anterior y, a través de sus ojos, verás su historia. Aunque todos los personajes jugables comparten controles, se diferenciarán en el tamaño de sus barras de salud, magia y cordura, además de las armas que tengan disponibles. Es común en cada capítulo que aprendas hechizos o información nuevos que te permita con Alex acceder a un nuevo rincón de la mansión donde se encuentra la siguiente página del Libro de las Tinieblas.

Imágenes tomadas del juego emulado en Dolphin

Para defenderte de los monstruos con los que te encuentres podrás equiparte tanto con armas cuerpo a cuerpo como a distancia, teniendo las armas a distancias munición limitada y teniéndolas que recargar, acción que se verá interrumpida si un enemigo te golpea, y no faltarán las armas históricas que tendrás que recargar tras un disparo, como ballestas o pistolas antiguas. Hay un botón de atacar pero, manteniendo pulsado otro, puedes apuntar a los brazos o a la cabeza de tus enemigos para cercenárselos, evitando así que los usen, pero no podrás moverte mientras apuntas. La gran mayoría de tus enemigos serán no muertos que podrán seguir moviéndose sin cabeza y que incluso podrán regenerar sus partes mutiladas, pero carecer de cabeza hará que no puedan verte y empiecen a atacar a ciegas, lo que podrá dar lugar a que alcancen a otros enemigos. Cada vez que te encuentres con un monstruo, tu barra de cordura descenderá, pero podrás recuperar algo de cordura si, cuando derrotes a un enemigo, te acercas a él y lo rematas antes de que desaparezca. Si ya no te queda cordura cuando te encuentres con un nuevo enemigo, perderás en su lugar salud, y, cuando tengas la cordura muy baja, sufrirás alucinaciones, teniendo la capacidad dichas alucinaciones de sorprenderte de formas inesperadas y de provocarte un terror que saldrá de la pantalla.

Irás aprendiendo hechizos que deberás usar para resolver puzzles y que también te serán útiles en el combate, aunque mayormente de apoyo, ya que el único hechizo de ataque lo aprenderás muy avanzado el juego. Para aprender un hechizo primero deberás encontrar los componentes necesarios. Las runas estarán dentro de ciertos monstruos, pero tendrás que encontrar los códices en piedra de cada runa para identificarlas. Deberás encontrar un pergamino para saber que runas necesita cada hechizo y cual es su efecto. Y necesitarás de una tabla donde poner las runas que limitará el número de runas que podrás usar. Al principio usarás una tabla de tres runas, dos de ellas decidirán el hechizo y la tercera el alineamiento de este. Hay tres alienaciones y tienen una relación de piedra, papel y tijera. Los enemigos serán de una de las tres alienaciones, así que podrás usar en tus hechizos el alineamiento a la que son débiles para tener ventaja. También habrá puzzles que te pidan que uses un hechizo con un alineamiento concreto. El hechizo restaurar hará que tu personaje restaure salud, cordura o magia según su alineamiento y ésta será tu principal forma de recuperar salud y cordura, ya que los objetos de recuperación solo harán aparición en muy pocas ocasiones. Conjurar un hechizo requerirá consumir tu barra de magia, que se irá rellenando gradualmente mientras te mueves, y tendrás que permanecer sin moverte y sin recibir daño mientras el hechizo se ejecute para que no se interrumpa. El movimiento de los enemigos es lento y la mayoría no tienen ataques a distancia, así que podrás mantener la distancia para que te de tiempo a conjurar hechizos, aunque tu personaje se cansará al correr durante mucho tiempo. Cuando consigas las tablas que te permitan conjurar hechizos con cinco o siete runas podrás usarlas para conjurar los mismos hechizos que ya eras capaz de conjurar con tres, pero añadiendo runas de poder a los nuevos huecos en la tabla para conseguir una versión más poderosa del hechizo a cambio de consumir más magia y tardar más tiempo en conjurar, siendo necesaria para ciertos puzzles una versión más potente de un hechizo. A la hora de usar tus hechizos en combate podrás encantar tus armas, crear una barrera en el sitio donde te encuentras que los enemigos no podrán atravesar, generar un escudo de energía alrededor de tu personaje que absorba varios golpes e incluso invocar criaturas que luchen por ti.

A la hora de utilizar objetos para resolver puzzles tendrás que usarlos desde el inventario mientras tu personaje encare el sitio donde quieras utilizarlo. Habrá objetos que tendrás que examinar primero para que tu personaje los abra o encuentre algún que otro detalle y también tendrás que unir ciertos objetos, siendo capaz el hechizo de encantar objetos de reparar aquellos objetos que hayan sido partidos en varios pedazos y que previamente hayas unido desde tu inventario.