Cuando Alicia atravesó el espejo del salón de su casa, entro en otro mundo detrás del espejo. Más allá de donde podía ver desde su mundo se hallaban una serie de piezas de ajedrez vivientes y, al salir de la casa, Alicia contempló que el Mundo del Espejo estaba dividido por casillas divididas mediante arroyos, formando una especie de tablero de ajedrez gigante. Al encontrarse Alicia con la pieza de la Reina Roja y decirle que quería ser reina, la Reina Roja le indica que podrá serlo si antes, como peón, llega al otro lado del tablero.
Así que Alicia emprenderá su aventura avanzando de casilla en casilla por el Mundo del Espejo, donde la lógica funciona al revés por el efecto espejo y para ir a un lugar hay que dirigirse hacia la dirección contraria. Por el camino Alicia se encontrará a personajes singulares con los que tendrá conversaciones disparatadas, adrezadas con juegos de palabras, una serie de poemas y canciones que estos personajes le irán presentando y algo de sátira de la sociedad del momento, a lo que se sumará la costumbre del dibujante y caricaturista John Tenniel de dibujar en los grabados que acompañan a la obra a ciertos personajes como caricaturas de políticos de la época.
Participación de autoras
