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Star Wars Episodio I: La Amenaza Fantasma

Hace mucho tiempo, en una galaxia muy, muy lejana la Federación del Comercio impuso un bloqueo económico al planeta Naboo. El canciller supremo de la República ha enviado como embajadores a dos caballeros Jedi, el maestro Qui-Gon Jinn y su aprendiz Obi-Wan Kenobi, para negociar el cese del bloqueo, pero la respuesta de la Federación a esto ha sido intentar asesinarlos. La Federación cuenta con un ejército de droides y van a usarlos para invadir Naboo, así que Qui-Gon y Obi-Wan se dirigen al planeta para alertar del inminente ataque y acaban escapando en una nave con la reina del planeta, Amidala, para evitar que la Federación la obligue a firmar un tratado en el que legitimaría la invasión. La reina Amidala debe llegar al planeta Coruscant, sede del senado de la República, para pedir su intervención en el conflicto, pero la nave se avería durante el escape y el único planeta cercano fuera de la influencia de la Federación del Comercio es Tatooine, un planeta controlado por señores del crimen y ajeno a la República y sus leyes. Mientras, Darth Plagueis, el que está manejando los hilos de la Federación del Comercio desde las sombras, envía a su aprendiz Darth Maul tras la reina. Ambos son Sith, miembros de una orden de usuarios del lado oscuro de la Fuerza que la Orden Jedi creía extintos.

En Tatooine Qui-Gon irá a buscar las piezas necesarias para reparar la nave acompañado por Padme, una de las asistentes de la reina. Allí conocerán a Anakin Skywalker, un niño esclavo propiedad de un vendedor de naves. Qui-Gon es capaz de ver un potencial en la Fuerza en el niño como nunca antes se había conocido, creyendo que es aquel del que habla cierta profecía, el que llevará el equilibrio a la Fuerza. A su vez Padme entablará una estrecha relación con el niño.

Anakin es un hábil piloto en las carreras de vainas, una competición a altas velocidades muy peligrosa en la que es habitual que los vehículos sean destruidos. Al no ser aceptado el dinero de la República en Tatooine, Qui-Gon se verá obligado a depender de la victoria de Anakin en las carreras de vainas para poder conseguir las piezas que necesita y, de paso, intenta liberar al niño apostando contra su dueño, aunque no conseguiría liberar a su madre, a la que Anakin deberá dejar atrás para salir del planeta y convertirse en Jedi.

En Corruscant la reina Amidala descubriría que acudir a la República para que ayudase a su planeta contra la invasión de la Federación de Comercio es un esfuerzo inútil debido a su gran burocracia, así que sigue el consejo del senador Palpatine para presentar una moción de censura contra el canciller supremo para que sea elegido alguien para su puesto que no dude en actuar y pasar por encima de toda esa burocracia cuando lo vea necesario. Y mientras ocurre esto Qui-Gon intenta que el consejo de la Orden Jedi acepte que Anakin reciba entrenamiento para convertirse en Jedi, pero los miembros del consejo ven en Anakin a alguien peligroso y temen que su miedo por perder a su madre pueda llevarlo al lado oscuro.


Participación de autoras


Dirección de arte

Arte conceptual

Star Wars Episodio II: El Ataque de los Clones

Algunos planetas han estado abandonando la República y, debido a ello, en el senado se está discutiendo aprobar la medida de dotar a la república de un ejército, pero la senadora Amidala se opone, ya que eso podría hacer estallar una guerra civil. Amidala es víctima de un intento de asesinato y el consejo jedi asigna a su protección a Obi-Wan y a Anakin. Han pasado 10 años desde que Anakin vio por última vez a Amidala y ha crecido desde entonces, pero en estos 10 años siempre ha estado pensando en ella. Tras un segundo atentado contra la senadora, Obi-Wan se encarga de investigar al mercenario detrás de los intentos de asesinatos mientras que Anakin recibe la misión de escoltar a Amidala a su planeta natal para evitar nuevos atentados, siendo ésta la primera misión de Anakin en solitario, sin su maestro Obi-Wan.

Obi-Wan seguirá el rastro del mercenario hasta un planeta que no consta en el archivo porque fue deliberadamente borrado, algo que solo podría hacer un jedi, y allí se encuentra con unas instalaciones dedicadas a fabricar un ejército de clones. Allí le dicen que los clones fueron encargados por el consejo jedi para la República, pero éste no sabe nada y el jedi que se dedicó a hacer el encargo lo hizo a espaldas del consejo y lleva casi 10 años muerto. Mientras, el tiempo a solas que Anakin y Amidala pasan a solas juntos hará que estrechen lazos, pero Amidala se niega a establecer una relación con Anakin porque ella es senadora y él, jedi, y una relación así empeoraría sus vidas. Pero Anakin está obsesionado con ella y no va a renunciar a su amor.


Participación de autoras


Star Wars Episodio III: La Venganza de los Sith

Ha estallado la guerra entre la República y los separatistas. Las fuerzas de los separatistas, lideradas por el general Grievous, han logrado secuestrar al canciller Palpatine, teniendo que ir Anakin y Obi-Wan a su rescate. Aunque logran rescatarlo, el general Grievous escapa y es a Obi-Wan a quien el consejo jedi le asigna la misión de perseguirlo, dejando a Anakin al margen.

Anakin tiene una buena relación con el canciller Palpatine y éste ha usado su puesto para ordenar su incorporación al consejo jedi para que allí sea sus ojos y oídos, pero el consejo se niega a darle el título de maestro a Anakin y sospechan de Palpatine, que, con la situación de guerra, el senado le ha ido otorgando poderes especiales en el gobierno, así que le otorgan la misión a Anakin de vigilar al canciller.

Anakin ha mantenido su relación con la senadora Amidala en secreto y ésta se ha quedado embarazada. Anakin tiene visiones en sueños sobre que su mujer muere en el parto, así que se obsesiona por buscar una forma de evitarlo. El canciller Palpatine le habla de una leyenda sobre un lord sith que era capaz de usar los poderes del lado oscuro de la fuerza para controlar la vida, siendo Anakin tentado por el poder de engañar a la muerte.

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