Yuko, quien solía hablar mucho, ha estado últimamente muy callada porque le cuesta hablar. Su condición continuó empeorando hasta que dejó de ir a clase y, finalmente, su lengua acabó convirtiéndose en una babosa con vida propia.


Yuko, quien solía hablar mucho, ha estado últimamente muy callada porque le cuesta hablar. Su condición continuó empeorando hasta que dejó de ir a clase y, finalmente, su lengua acabó convirtiéndose en una babosa con vida propia.

