El doctor Kuroda tiene un paciente que afirma tener sueños que duran demasiado. Cuando acudió al hospital decía que el sueño de la noche anterior le pareció que duró cerca de un año. Encima estos sueños suelen ser pesadillas. Los sueños de este paciente cada vez duran más, lo que hace que le cueste recordar lo acontecido el día anterior, ya que para él es un recuerdo lejano. Y, a medida que sus sueños se van alargando, su aspecto físico va empeorando.

