Tras la derrota aplastante de Battler en el juego anterior aparece Virgillia, la bruja que enseñó magia a Beatrice, para guiar a Battler en el siguiente juego mientras que Beatrice tendrá un nuevo aliado, Ronove el mayordomo demoníaco, quien para el siguiente juego diseñará una serie de asesinatos en habitaciones cerradas encadenadas donde cada víctima lleva encima la llave de la habitación de otra víctima. En este tercer juego veremos la perspectiva de Eva, quien dialoga mentalmente con su yo adolescente, quien soñaba con el éxito y buscaba superar a su hermano mayor, que solo era el sucesor por el hecho de ser el primogénito mientras que de Eva se esperaba que se sometiera a los roles de género y se limitase a apoyar a su futuro marido.
En este juego Eva logra resolver el acertijo del epitafio y encuentra el oro, por lo que gana el derecho a ser la sucesora, pero decide posponer el anuncio de su victoria hasta que considere que es oportuno, aunque tendrá que convencer a Rosa de que mantenga la boca cerrada, ya que su hermana menor encontró el oro justo después que ella. El haber encontrado el oro hace que la Eva adolescente tenga el derecho de ser nombrada la sucesora de Beatrice, ganando tanto su nombre como su magia, pero esta Eva deberá continuar con los asesinatos en serie siguiendo el epitafio. La Eva adolescente encuentra un placer sádico en matar a sus víctimas de maneras crueles e incluso usa sus poderes para revivirlas y matarlas repetidamente. Este dantesco espectáculo asquea a Battler y se decepciona porque Beatrice parece disfrutar de esta crueldad gratuita. Beatrice, a quien le afecta la reacción de Battler, cambiará de parecer y se enfrentará a la bruja Eva para detener la masacre.






Imágenes tomadas de la versión de PC usando 07th-Mod