La autora Kabi Nagata nos cuenta en este manga de ensayo su experiencia durante los últimos diez años teniendo depresión, de como a sus 28 años no había tenido pareja ni relaciones sexuales y de como acudió a una prostituta lesbiana para tener su primera vez.
Kabi Nagata nos relata como se autolesionaba para sustituir su dolor mental por uno más fácil de entender, como dejaba de comer porque pensaba que no se lo merecía y luego eso le provocaba unas irresistibles ganas de comer en el momento más inoportuno.
La autora intentaba ser aceptada por su familia, por lo que buscaba obtener un trabajo fijo aunque luego no pudiera mantenerlo. En una entrevista de trabajo, le confiesa al entrevistador que lo que ella de verdad quiere hacer es manga y el entrevistador la anima a que siga su sueño, cosa que ella acaba haciendo a pesar de ser lo contrario de lo que su familia quisiera para ella.
Cuando tiene sexo con la prostituta, Kabi Nagata no puede parar de sentirse extremadamente nerviosa. Admite que había subestimado el sexo y que no bastaba con tener genitales, que el sexo era lenguaje de alto nivel y que no era buena idea empezar por ahí sin tener experiencia en las relaciones amorosas. La prostituta se mostró amable y comprensiva al ver la falta de experiencia de la autora.
