Tras encontrar a Ciri como refugiada de la guerra, Geralt se la llevó a Kaer Morhen, la fortaleza donde residen los brujos. Allí Ciri será entrenada por los brujos en el arte de la espada, pero éstos tienen que llamar a una hechicera cuando Ciri empieza a mostrar su naturaleza como Fuente, que hace que pueda canalizar magia y ésto se presenta en forma de algo hablando a través de ella y recitando una profecía sobre el fin del mundo que antaño formuló la elfa Ithlinne Aegli aep Aevenien. La hechicera más adecuada para la tarea es Yennefer pero, debido a su relación tormentosa con Geralt, es a Triss Merigold a quien acuden los brujos, quien tiene que entrenar a Ciri en la magia para evitar que sus capacidades como Fuente se descontrolen y causen un desastre, pero la tarea le queda demasiado grande a Triss, así que tendrán que viajar al santuario de Melitele a buscar la ayuda de la sacerdotisa Nenneke.
En su viaje Ciri se topará con los conflicto raciales entre los humanos y las otras razas a los que los primeros desplazaron. Miembros jóvenes de las razas élfica y enana han creado comandos de guerrilla bajo el nombre de Scoia’tael y se dedican a asaltar caravanas en los bosques. Por otra parte, Ciri tendría la oportunidad de viajar junto a Yarpen Zigrin, el jefe de una compañía formada únicamente por enanos que trabaja a las órdenes de un rey humano y que está a favor de la convivencia con los humanos. Los Scoia’tael también están siendo azuzados por Nilfgaard como una de las muchas medidas para desestabilizar a los reinos del norte, lo que hace que Ciri se ponga en contra de ellos, pero Geralt mantiene una postura neutral ante este conflicto y acabará mostrándole a Ciri el porqué.
Tras ser detenida su invasión en Sodden, Nilfgaard ha puesto en marcha una serie de medidas para desestabilizar la región, añadiéndose a los asaltos de Scoia’tael la inundación de manufacturas baratas a los reinos del norte para aumentar la dependencia económica con Nilfgaard. Aunque se haya detenido la guerra, Nilfgaard puede reanudar su conquista en cualquier momento, por lo que los monarcas de los reinos del norte empiezan a planear como anticiparse a Nilfgaard. Nilfgaard, por su parte, ha enviado a un agente, el hechicero Rience, en busca de Ciri para utilizarla para sus planes.