Tras quedarse sin dinero, Geralt y Jaskier llegan a un pueblo costero. Geralt intenta ganar dinero haciendo de intérprete entre el príncipe y una sirena, una pareja de amantes quienes tienen un desacuerdo porque el príncipe quiere que la sirena viva con él en tierra usando un elixir para obtener piernas mientras que la sirena busca que el príncipe viva en el mar y se convierta en un tritón para poder reproducirse. Ninguna de las partes cede porque no están dispuestas a hacer un pequeño sacrificio y Geralt no cobra porque el príncipe no consiguió lo que quería de la sirena.
Ante su situación económica, Jaskier tiene que rebajarse a actuar como segundo bardo en una boda local pero, para su sorpresa, la otra bardo era Essi Daven, a quien conoce desde pequeña. Geralt queda embelesado por los hermosos ojos azul oscuro de Essi y ella también tiene interés en el brujo, pero Geralt es incapaz de olvidarse de Yennefer y no se ve capaz de hacer un pequeño sacrificio para entablar una relación con Essi. Y al brujo le sale un nuevo trabajo cuando el alguacil del pueblo lo contrata para que investigue la desaparición de la tripulación de un barco de recolectores de perlas que se acercó al Arrecife del Diablo y que apareció con la cubierta llena de sangre.