Charlie Parish trabaja como guionista en el Hollywood de los años 40. Desde que volvió de la Segunda Guerra Mundial no ha podido escribir, así que colabora con Gil Mason, quien había sido puesto en la lista negra por comunista y no se le permitía trabajar como guionista, para que Gil escriba los guiones que luego presentaría Charlie como suyos. Después de una fiesta loca organizada por el actor principal de la película que escribía Charlie, Charlie se despierta encontrándose a la actriz principal, Valeria Summers, estrangulada y con indicios de haber sido violada.
Charlie luego descubre que el estudio ha encubierto el asesinato de Valeria Summers como un suicidio. Charlie se lo cuenta a Gil e intentan dejarlo pasar y seguir con sus vidas, ya que no hay ninguna manera de que puedan enfrentar a los jefazos del estudio, pero a ambos les termina reconcomiendo lo sucedido y deciden investigar el asesinato, llegando a averiguar más sobre los abusos del estudio y que hay un infiltrado del FBI en busca de comunistas.